Mañana volveré a ser Dios
Mañana volveré a ser Dios.
Un manto fúnebre cubrirá el cielo
y un agujero con tu nombre
dará luz a mi tierra.
Subirán a los tejados
los pájaros que enjaulé en mi pecho,
y cantarán cuando tú llores
y callarán cuando tú rías.
Mañana si amanece, será un descuido,
mi descuido...
las campanas empezarán doblando,
seguirán tañendo, para acabar repicando.
Será mi melodía antes de crear la nada,
antes que nada querré quererte,
y no sabré a quién rezarle para pecar,
para contrariar mis mandamientos.
Mañana si Dios no ha muerto
es que igual no valió la pena esperarte
e intentaré dejar mi disfraz a un lado del camino
y seguir siendo nulo de fe...
barriendo la esperanza
de que algún día me implores.
